Never Forget Your Fragility

355.00

2019
Rotulador y bolígrafo sobre papel Bristol Vellum
Obra única
30 x 30 cm

Solo quedan 1 disponibles

Descripción

Elaborada para la exposición en torno a Los Simpsons organizada por la galería, esta obra toma como referencias algunos momentos en los que Homer se queda perplejo y sugiere que es en esos casos cuando más vulnerable y cercano parece el personaje de ficción.

joaquin rodriguezJOAQUÍN RODRÍGUEZ   (Madrid, España, 1985)             

Licenciado en Arquitectura, su relación con el dibujo empieza de forma natural y de la costumbre de copiar para aprender. Trabaja de manera independiente realizando encargos publicitarios para agencias como El Ruso de Rocky, Contrapunto BBDO o Estrés y clientes como Mahou, Atlético de Madrid o Amnistía Internacional.

Ha participado en ferias como Affordable Art Brussels en 2014, y realizado exposiciones, como en Espacio Camarote, o el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), antes de dedicarse casi por completo a su producción artística personal, en la que ha realizado encargos como el la intervención mural en la coctelería Salmón Gurú, del barman Diego Cabrera, en 2016.

Es un artista que dibuja todo lo que pilla y lo hace de forma magistral, a veces copiando la realidad, a veces dando una vuelta de tuerca a los personajes que retrata, para en un plano más hiperrealista que realista y con un dibujo a línea donde el rostro es el protagonista, darnos un mensaje que no acertamos muy bien a vislumbrar pero que desde luego nos llama la atención.

En todas las obras se deja ver su formación de arquitecto, pues no sólo domina el dibujo, sino los espacios en blanco, recreando formas que todos vemos pero que en realidad son espacios vacíos, conjugando de forma perfecta imagen y geometría. Iluminación intensa, contraste, y gesto, en perfecta armonía espacial y conceptual.

Es un artista que dibuja todo lo que pilla y lo hace de forma magistral, a veces copiando la realidad, a veces dando una vuelta de tuerca a los personajes que retrata, para en un plano más hiperrealista que realista y con un dibujo a línea donde el rostro es el protagonista, darnos un mensaje que no acertamos muy bien a vislumbrar pero que desde luego nos llama la atención.

En todas las obras se deja ver su formación de arquitecto, pues no sólo domina el dibujo, sino los espacios en blanco, recreando formas que todos vemos pero que en realidad son espacios vacíos, conjugando de forma perfecta imagen y geometría. Iluminación intensa, contraste, y gesto, en perfecta armonía espacial y conceptual.