Pachá, Teatro Barceló

250.00

2019
Ink, markers and gouache on watercolor paper
Unique Piece
42 x 30 cm

This work comes framed in 1.5 cm natural pine wood frame. Measurements of the framed work: 53 x 43 cm.
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curro suarezCURRO SUÁREZ (Barcelona, Spain, 1973)

Suárez has worked in advertising in Madrid since 1997. As an illustrator, he has created projects for Madrid Me Gusta (promotion of tourism and nightlife), BBVA, Mahou brewers, Coca-Cola and Vodafone, and he has also made forays into children’s illustration, television, music (for the band His Majesty the King, image of the Neu! Club, etc.), restaurant décor and other fields. He has illustrated covers for Visual magazine and the Club de Creativos newsletter and participated in several group exhibitions in Madrid.

He finds nature and the city equally inspiring, and his references include many different modern and contemporary legends like Chagall, Savignac and Jim Flora, the aesthetic and music of the 1950s, 60s and 70s, ethnic art, Charley Harper, Richard Scarry, Quentin Blake, Blue Note Records, Hatch Show Print and more, while always keeping an eye on the latest trends.

Suárez’s work is lively and colourful, exhibiting a preference for line drawing and a passion for architecture. When he turns away from inanimate structures to amuse himself with individuals or animals, his Eastern and Western sources of inspiration are always blended in a surrealistic atmosphere.

Description

Curro Suárez es un ilustrador de trazo muy personal, irregular y perfecto a la vez, con mucho gusto por el detalle, que reproduce en sus dibujos lo que mira a través de su cámara de fotos; sus paisajes urbanos recuerdan a los escenarios por los que corretean algunos dibujos animados de los años 60 y 70. Una mezcla perfecta de amor por la arquitectura, perspectiva académica, color y cultura popular.

En 1930, Luis Gutiérrez Soto, el arquitecto más reconocido de la época –y artífice del estilo de construcción del Barrio de Salamanca o el edificio del Ministerio del Aire entre otros- construye en la calle Barceló de Madrid un edificio de inspiración naval en honor al marino que da nombre a la calle.

El edificio, que comenzó albergando una sala de cine y un teatro, terminó por dar cabida en los años 80 a la discoteca más emblemática y clásica de Madrid; eje del movimiento de la movida y punto de encuentro de todo aquel que tras una época de represión y “pudor” social quería ver y ser visto. Desde entonces todo el mundo en Madrid llama a este edificio, edificio Pachá. Artistas internacionales como Andy Warhol, Prince o los Rolling Stones o miembros de la realeza extranjera como Estefanía de Mónaco o Sofía de Habsburgo  podían acabar la noche bailando junto a personajes destacados de la cultura, la sociedad, la política o la música española como Miguel Bosé, Pedro Almodóvar, la Duquesa de Alba o los miembros de Mecano. Pasados los años álgidos de la Movida, el Teatro  Barceló nunca perdió el espíritu de glamour y transgresión que le caracterizó durante los 80 y siguió siendo el símbolo de la noche madrileña acogiendo innumerables fiestas y convirtiendo la tarjeta VIP de la sala un auténtico objeto de deseo que solo estaba al alcance de los más privilegiados.