Centramina

120.00

2019
2 ink color Silk-Screened Serigraph Print on 150 gr paper.
Hand Signed & Numbered edition of 20.
40 x 30 cm

In stock

alvaro p ff

ÁLVARO P-FF (Madrid, Spain, 1973)

After studying communications, he began his career working for Disney and at several different design and advertising agencies until he and his brother, photographer Juan Pérez-Fajardo, decided to open their own design studio, The Fly Factory.

His illustrations and designs, always related to music, have led to collaborations with artists like Sabina, Bunbury, Pablo Alborán, Calamaro, L.A., M-Clan and Los Coronas in Spain, and Lana del Rey, The Long Ryders, Redd Kross, Jayhawks, Green Day, Lucinda Williams and many others on the international scene.

With a unique blend of 1980s street culture, 1990s American poster art and nods to the language of modernism and Art Deco, Álvaro Pérez-Fajardo has forged a powerful and unmistakeably distinctive style with a ubiquitous presence at virtually every major music event in Spain today.

In 2014 he began to produce his own artwork, with great commercial success, continuing to draw on his trademark methods and influences but revelling in the total freedom of doing and creating whatever he wants.

 

Description

“Empezamos a salir por Malasaña muy chinorris, eran finales de los 80 y el barrio no era “guay” como lo es ahora: los junkies pululan por la plaza del 2 de mayo, los “franceses” por la zona del King Creole (actual Freeway Madrid), y lo más parecido a un cupcake eran los bollos que comprábamos de madrugada en la pastelería cerca del Louie Louie. Solíamos comenzar la noche en “el Jose”, un bar cutre que tenía futbolín y un tocadiscos donde nos dejaban poner los discos que acabábamos de pillar en Record Runner, Del Sur o la Metralleta. Después a “el Jam” en Chueca (barrio con aún más junkies). Por el camino, entre las calles San Vicente Ferrer y Colón se “agolpaban” los camellos ofreciendo “dexis” y “centras”. El juego era ver cuántos camellos nos ofrecían esa noche, a ver si se batía algún récord. Éramos unos ñajos que no sabíamos que lo divertido era comprarles la mercancía, y no contar cuánta nos ofrecían…Bueno, el barrio ha cambiado, y yo diría que a (bastante) mejor.” Alvaro P-FF